Treinta y tres de las 45 personas masacradas hace 14 años en Acteal, municipio de Chenalhó Chiapas eran mujeres de avanzada edad, embarazadas, madres que cargaban o jalaban a sus hijos e hijas y niñas que corrieron a esconderse a una zanja, ahí a tan sólo dos metros de distancia les empezaron a disparar un grupo de paramilitares identificados como militantes del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Tras ser asesinadas las mujeres de Acteal fueron vejadas; Alberto Ruiz Pérez, sobreviviente de la masacre narra: “Cuando murieron las mujeres, un hombre les quitó su nagua, su ropa y lo echaron palo en su nalga a las mujeres (…). Había una mujer embarazada María Gómez Ruiz de Quextic y ya muerta lo cortó su estómago, tenía un cuchillo, lo abrió la panza y murió el niño ahí dentro de la panza de la mujer”.
“La violencia con que los autores materiales cometieron la masacre, particularmente en contra de las mujeres, se hace evidente en las necropsias realizadas a los 45 cadáveres. De estos 45 cuerpos, 20 presentaron lesiones producidas por armas blancas corto contundentes, punzo cortantes, contuso cortantes, cortantes y contusas; 15 de los 20 correspondían al sexo femenino y cinco al masculino. 12 de estas muertes fueron a consecuencia de dichas lesiones, incluyendo en algunos casos machacamiento de cráneo, y uno de los cuatro cadáveres de las mujeres embarazadas, presentaba como causa de muerte la exposición de víscera abdominal” reseña un detallado informe del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas.
Estos feminicidios, crímenes de odio contra las mujeres, continúan en impunidad. Las mujeres asesinadas aquel lunes 22 de diciembre de 1997 fueron Marcela Pucuj Luna de 65 años, Catalina Luna Pérez de 65 años, Juana Gómez Pérez de 55 años, María Pérez Oyalté de 38 años de edad, Marcela Capote Ruiz de 30 años, Manuela Pérez Moreno o Manuela Paciencia Moreno de 35 años, Margarita Méndez Paciencia de 23 años, Marcela Luna Ruiz de 22 años, Juana Pérez Pérez o Florinda Pérez Pérez de 32 años, María Gómez Ruiz de 20 años, Verónica Vázquez Luna de 25 años, Paulina Hernández Vázquez de 26 años, Susana Jiménez Luna de 30 años, Rosa Pérez Pérez de 28 años.
Así como Antonia Vázquez Pérez de 25 años, Marcela Vázquez Pérez de 26 años, Juana Luna Vázquez de 35 años, María Capote Pérez de 30 años, Marcela Capote Vázquez de 18 años y las niñas Guadalupe Gómez Hernández de once meses de nacida; de dos años de edad, Juana Vázquez Luna, Juana Pérez Luna y Micaela Vázquez Luna; las niñas de cuatro años de edad Roselina Gómez Hernández, Lucía Méndez Capote y Graciela Gómez Hernández; las niñas de nueve años de edad Micaela Vázquez Pérez y Silva Pérez Luna; la niña de ocho años Josefa Vázquez Pérez y Martha Capote Pérez de 14 años, Rosa Vázquez Luna de 17 años, Loida Ruiz Gómez de 13 años y María Luna Méndez de 15 años.
Este 22 de diciembre se cumplirán 14 años de la masacre de Acteal donde 45 personas perdieron la vida, 19 mujeres, 14 niñas, ocho hombres y cuatro niños, más cuatro que aún no nacían, así como 16 personas heridas (en su mayoría menores de edad), para el Frayba este asesinato múltiple es producto de una política deliberada de Estado que sólo se puede entender en el contexto más amplio del conflicto armado entre el gobierno federal y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).
Los agresores fueron identificados por los y las sobrevivientes como integrantes de grupos paramilitares, militantes del Partido Revolucionario Institucional (PRI); “casi todos vestían de negro o de azul, a la usanza de la entonces llamada policía de Seguridad Pública, los cuales llevaban paliacates rojos puestos en la cabeza. Esto también fue denunciado ante las autoridades”, sostuvo en su comparecencia el sobreviviente Victorio Gómez Pérez, el 7 de enero de 1998, ante el Ministerio Público federal.
De acuerdo al minucioso reporte del Frayba mientras se establecían las bases para la negociación entre el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y el gobierno federal aprobándose la Ley para el Diálogo, la Conciliación y la Paz Digna en Chiapas, el Ejército mexicano iniciaba una ofensiva contrainsurgente avalada por el presidente de la República.
“Esta estrategia consistía en socavar el apoyo de la población civil a la guerrilla con el fin de debilitarla para finalmente capturar a la comandancia del EZLN, dicha estrategia contaba con dos componentes: ocupar militarmente la zona de conflicto, rompiendo la zona gris que había sido establecida con el arbitrio de la Cruz Roja Internacional, en las Cañadas de Ocosingo, y atacar a la población civil proclive al zapatismo con acciones policiacas y paramilitares bajo el mando del Ejército mexicano y la Fuerza de Tarea Arcoiris comandada por el General Mario Renán Castillo”, señala el reporte.
SCJN libera a paramilitares confesos.
Lejos de conseguir justicia y paz, los y las sobrevivientes quedaron aún más indignados e indignadas cuando el 12 de agosto del 2009, la mayoría de ministros de la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación amparó y ordenó la liberación inmediata de alrededor de 20 indígenas que fueron identificados como autores materiales de esta masacre, argumentando que existían irregularidades en algunos procesos judiciales, posteriormente liberó a otros 15, de un total de 70 presos sentenciados por la masacre.
Esta liberación acentúo el temor en las mujeres sobrevivientes, ya que los asesinos liberados por la SCJN se han acercado a los parajes de alrededor de Acteal, preguntando por algunos sobrevivientes.
“Nos mandan mensajes con sus familiares, que nos cuidemos que va a haber venganza, que ellos van a regresar; porque al final de cuentas ellos nunca entregaron las armas. Ya no caminamos en paz, desde que supimos que están libres, nuestra vida ha cambiado” explica Antonia sobreviviente de esta matanza.
A 14 años, los y las sobrevivientes aún no tienen ni justicia ni paz de parte del Estado mexicano; sin embargo, en el 2010 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos admitió el caso lo cual genera horizontes esperanzadores para los y las sobrevivientes para obtener finalmente paz, con justicia y dignidad.
Patricia Chandomí
Plataforma de denuncia pública para visibilizar la violencia contra las mujeres en Chiapas
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sábado, 18 de febrero de 2012
martes, 20 de diciembre de 2011
Realizarán en Acteal Jornada de Ayuno y oración para recordar a las 45 personas asesinadas en 1997
Patricia Chandomí.- Como cada 22 de diciembre, este año la Organización de la Sociedad Civil Las Abejas con sede en la
Comunidad de Acteal, Municipio de Chenalhó, Chiapas, realizarán una Jornada de Ayuno y Oración por la memoria, la resistencia y la vida, los días 20, 21 y 22 de diciembre de 2011, en la Tierra Sagrada
de los Mártires de Acteal, Centro de Memoria y Conciencia.
“Nuestra Jornada de ayuno y oración es para crear conciencia, porque
nuestra madre tierra sufre y llora por la violencia y la injusticia
que vivimos, es para pedir que no se repitan más masacres, más muertes
aquí en nuestro país y en el mundo, para que la sangre de nuestros
muertos transforme esta violencia que nos cerca y fortalezca a
nuestros corazones para seguir en nuestra lucha y resistencia” sostuvieron en un comunicado los sobrevivientes.
La matanza de 45 indígenas en Acteal, Chiapas, ocurrida el 22 de diciembre de 1997, siendo gobernador de Chiapas, el priista, Julio César Ruíz Ferro, fue consecuencia de la política oficial seguida para castigar y desarticular a los indígenas de San Pedro Chenalhó que adoptaron el camino de la resistencia y la construcción de un gobierno propio, de acuerdo a un amplio artículo documentado del diario La Jornada, publicado diez años después de la masacre.
Los sobrevivientes iniciaran el martes 20 de diciembre su Jornada de Ayuno con un rezo tradicional de los ancianos; a la una realizaran una misa, a las 4 de la tarde proyectaran una película sobre el proceso de violencia en nuestro país, a las 8 de la noche habrá una cena-café.
El miércoles 21 a las 7 de la mañana iniciarán con una oración, a las 10 continuaran con una plática que fortalezca su memoria de la resistencia en la organización de Las Abejas, a las 4 de la tarde se presentará otro video y por la noche habrá café con pan.
El jueves 22 de diciembre a las 8 de la mañana habrá una procesión, teniendo como punto de encuentro el Crucero Majo’mut hacia Acteal, habrá una presentación de los visitantes, canto de Bienvenida del Coro Acteal, teatro, lectura de Comunicado, y a las dos de la tarde se hará el cierre de esta Jornada con una comida.
Comunidad de Acteal, Municipio de Chenalhó, Chiapas, realizarán una Jornada de Ayuno y Oración por la memoria, la resistencia y la vida, los días 20, 21 y 22 de diciembre de 2011, en la Tierra Sagrada
de los Mártires de Acteal, Centro de Memoria y Conciencia.
“Nuestra Jornada de ayuno y oración es para crear conciencia, porque
nuestra madre tierra sufre y llora por la violencia y la injusticia
que vivimos, es para pedir que no se repitan más masacres, más muertes
aquí en nuestro país y en el mundo, para que la sangre de nuestros
muertos transforme esta violencia que nos cerca y fortalezca a
nuestros corazones para seguir en nuestra lucha y resistencia” sostuvieron en un comunicado los sobrevivientes.
La matanza de 45 indígenas en Acteal, Chiapas, ocurrida el 22 de diciembre de 1997, siendo gobernador de Chiapas, el priista, Julio César Ruíz Ferro, fue consecuencia de la política oficial seguida para castigar y desarticular a los indígenas de San Pedro Chenalhó que adoptaron el camino de la resistencia y la construcción de un gobierno propio, de acuerdo a un amplio artículo documentado del diario La Jornada, publicado diez años después de la masacre.
Los sobrevivientes iniciaran el martes 20 de diciembre su Jornada de Ayuno con un rezo tradicional de los ancianos; a la una realizaran una misa, a las 4 de la tarde proyectaran una película sobre el proceso de violencia en nuestro país, a las 8 de la noche habrá una cena-café.
El miércoles 21 a las 7 de la mañana iniciarán con una oración, a las 10 continuaran con una plática que fortalezca su memoria de la resistencia en la organización de Las Abejas, a las 4 de la tarde se presentará otro video y por la noche habrá café con pan.
El jueves 22 de diciembre a las 8 de la mañana habrá una procesión, teniendo como punto de encuentro el Crucero Majo’mut hacia Acteal, habrá una presentación de los visitantes, canto de Bienvenida del Coro Acteal, teatro, lectura de Comunicado, y a las dos de la tarde se hará el cierre de esta Jornada con una comida.
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jueves, 8 de septiembre de 2011
Acteal, dolor e impunidad agravados
Ante cientos de solidarios de México y del mundo, los sobrevivientes dijeron que a 13 años de la masacre la situación no ha cambiado porque la implementación de las estrategias de control y cooptación social se mantienen, se van creando otras nuevas para debilitar a los pueblos en la construcción de sus propias autonomías, además de la presencia de paramilitares y las armas en las zonas.
Por: Patricia Chandomí / CIMAC
2011-01-08 16:20:42
Patricia Chandomí / CIMAC
cimac@laneta.apc.org
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. “De las peores muertes imaginables para los seres humanos, está la masacre... porque no sólo se mata a los masacrado, sino a sus sobrevivientes, que mueren de a poco de la pena de imaginarse el dolor que pasaron sus familiares, y lo que empeora las penas, es el tener que soportar la impunidad de los asesinos”.
Las masacres, explica el investigador Juan Carlos Segura, quien hace una importante reflexión sobre ellas, son principalmente pedagógicas, tienen la tarea de enseñar a los otros y otras a callarse, a tener miedo, a vivirlas como una amenaza constante.
Sin embargo, las masacres tienen sus notables contradicciones, como en Acteal, una masacre que se hizo para silenciar y proyectar temores en 1997, hoy a 13 años, despierta más voces con coraje y dignidad.
Ante la nula investigación y la impunidad, el pueblo de Acteal construye sus propias alternativas de resistencia contra el olvido, combate el discurso de la mentira y transmite su verdad, la verdad de sus muertos y de sus sobrevivientes.
Como cada año desde 1997, como cada día 22, de cada mes, las y los sobrevivientes recordaron a sus muertos acompañados de colectivos solidarios, comunidades, organizaciones e integrantes del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra de San Salvador Atenco, juntos reflexionaron e intercambiaron experiencias en el encuentro Tejiendo resistencias y autonomías frente a la contrainsurgencia y la dependencia.
Ante cientos de solidarios de México y del mundo, los sobrevivientes dijeron que a 13 años de la masacre la situación no ha cambiado porque la implementación de las estrategias de control y cooptación social se mantienen, se van creando otras nuevas para debilitar a los pueblos en la construcción de sus propias autonomías, además de la presencia de paramilitares y las armas en las zonas.
“Como una confirmación de la impunidad, este año fueron liberadas por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, 15 personas más responsables materiales, según testimonios de los sobrevivientes. Liberaciones que se sumaron a los otros 29 responsables señalados todos como paramilitares”, sostuvieron los sobrevivientes, asociados en la organización civil Las Abejas.
Esta liberación llegó como un segundo mensaje de violencia y otra vez falló en su objetivo de dejarlos callados, desde hace años, acompañados por el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas solicitaron a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que atrajera el caso, y hace un par de semanas, fue aceptado.
La CIDH señaló al Estado mexicano como responsable de la masacre por acción y omisión. Por acción al cometer ataques contra la población civil por grupos paramilitares a fin de debilitar al Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y por omisión al deliberadamente no intervenir durante la consumación de los hechos y la denegación de la justicia hasta la fecha.
Es así que la masacre de Acteal perpetrada para subordinar y silenciar identidades, hoy inscrita en los cuerpos de cada uno de los sobrevivientes, alza la voz para sanar las heridas con justicia y dignidad.
cimac@laneta.apc.org
Por: Patricia Chandomí / CIMAC
2011-01-08 16:20:42
Patricia Chandomí / CIMAC
cimac@laneta.apc.org
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. “De las peores muertes imaginables para los seres humanos, está la masacre... porque no sólo se mata a los masacrado, sino a sus sobrevivientes, que mueren de a poco de la pena de imaginarse el dolor que pasaron sus familiares, y lo que empeora las penas, es el tener que soportar la impunidad de los asesinos”.
Las masacres, explica el investigador Juan Carlos Segura, quien hace una importante reflexión sobre ellas, son principalmente pedagógicas, tienen la tarea de enseñar a los otros y otras a callarse, a tener miedo, a vivirlas como una amenaza constante.
Sin embargo, las masacres tienen sus notables contradicciones, como en Acteal, una masacre que se hizo para silenciar y proyectar temores en 1997, hoy a 13 años, despierta más voces con coraje y dignidad.
Ante la nula investigación y la impunidad, el pueblo de Acteal construye sus propias alternativas de resistencia contra el olvido, combate el discurso de la mentira y transmite su verdad, la verdad de sus muertos y de sus sobrevivientes.
Como cada año desde 1997, como cada día 22, de cada mes, las y los sobrevivientes recordaron a sus muertos acompañados de colectivos solidarios, comunidades, organizaciones e integrantes del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra de San Salvador Atenco, juntos reflexionaron e intercambiaron experiencias en el encuentro Tejiendo resistencias y autonomías frente a la contrainsurgencia y la dependencia.
Ante cientos de solidarios de México y del mundo, los sobrevivientes dijeron que a 13 años de la masacre la situación no ha cambiado porque la implementación de las estrategias de control y cooptación social se mantienen, se van creando otras nuevas para debilitar a los pueblos en la construcción de sus propias autonomías, además de la presencia de paramilitares y las armas en las zonas.
“Como una confirmación de la impunidad, este año fueron liberadas por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, 15 personas más responsables materiales, según testimonios de los sobrevivientes. Liberaciones que se sumaron a los otros 29 responsables señalados todos como paramilitares”, sostuvieron los sobrevivientes, asociados en la organización civil Las Abejas.
Esta liberación llegó como un segundo mensaje de violencia y otra vez falló en su objetivo de dejarlos callados, desde hace años, acompañados por el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas solicitaron a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que atrajera el caso, y hace un par de semanas, fue aceptado.
La CIDH señaló al Estado mexicano como responsable de la masacre por acción y omisión. Por acción al cometer ataques contra la población civil por grupos paramilitares a fin de debilitar al Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y por omisión al deliberadamente no intervenir durante la consumación de los hechos y la denegación de la justicia hasta la fecha.
Es así que la masacre de Acteal perpetrada para subordinar y silenciar identidades, hoy inscrita en los cuerpos de cada uno de los sobrevivientes, alza la voz para sanar las heridas con justicia y dignidad.
cimac@laneta.apc.org
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viernes, 7 de agosto de 2009
CIDE: Defensores de paramilitares: Las Abejas
Patricia Chandomí.- Los sobrevivientes de la masacre de Acteal miembros de la Sociedad Civil de las Abejas, testigos oculares del crimen contra la humanidad, aseguraron que los abogados del CIDE, SON defensores de los paramilitares presos en el Penal de El Amate de Cintalapa, Chiapas.
“Antes de tomar una resolución basados en papeles de abogados que ni siquiera conocen la realidad de Acteal, escuchen nuestra palabra, la palabra de las víctimas sobrevivientes que son testigos en su propia carne y vieron con sus propios ojos lo que sucedió en Acteal el 22 de diciembre de 1997 y desde muchas semanas antes”, sostuvieron los sobrevivientes.
Por ello pidieron que no sean liberados los paramilitares, particularmente los 12 cuyos nombres han sido mencionados en la prensa, que han sido plenamente identificados por los sobrevivientes. Los nombres de éstos son los siguientes:
Sebastián Méndez Arias, Alonso Jiménez Entzin, Elías Luna Vázquez, Florentino Pérez Jiménez, Julio Entzin Guzmán, Rafael Luna Vázquez, Pablo (o Pedro) Girón Méndez, Alonso López Arias, Andrés Méndez Vázquez, Lorenzo Ruiz Vázquez, Mariano Pukuj Luna y Antonio Pukuj Luna.
Las víctimas pidieron que no se de un retroceso liberando a estos paramilitares, por el contrario pidieron trabajar más, dando con el autor material de este crimen.
“Antes de tomar una resolución basados en papeles de abogados que ni siquiera conocen la realidad de Acteal, escuchen nuestra palabra, la palabra de las víctimas sobrevivientes que son testigos en su propia carne y vieron con sus propios ojos lo que sucedió en Acteal el 22 de diciembre de 1997 y desde muchas semanas antes”, sostuvieron los sobrevivientes.
Por ello pidieron que no sean liberados los paramilitares, particularmente los 12 cuyos nombres han sido mencionados en la prensa, que han sido plenamente identificados por los sobrevivientes. Los nombres de éstos son los siguientes:
Sebastián Méndez Arias, Alonso Jiménez Entzin, Elías Luna Vázquez, Florentino Pérez Jiménez, Julio Entzin Guzmán, Rafael Luna Vázquez, Pablo (o Pedro) Girón Méndez, Alonso López Arias, Andrés Méndez Vázquez, Lorenzo Ruiz Vázquez, Mariano Pukuj Luna y Antonio Pukuj Luna.
Las víctimas pidieron que no se de un retroceso liberando a estos paramilitares, por el contrario pidieron trabajar más, dando con el autor material de este crimen.
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