domingo, 12 de febrero de 2012

Los mejores sentimientos que puede tener una persona son la libertad y la justicia: Margarita

Patricia Chandomí.- “Los mejores sentimientos que puede tener una persona son la libertad y la justicia y hoy pude sentir eso, después de 7 largos años de injusto encarcelamiento, alejada de mis hijos, de mi comunidad, sin saber español” dice Margarita sonriendo después de ver el azul del cielo..

“El lunes tuve un sueño bien clarito, soñé que ya estaba viviendo con mis hijos, que trabajaba yo de juntar basura de lavar ropa y que así mantenía a mis hijos, ese día me levanté con la sensación de que pronto estaría con ellos, y le pedí al dios que por favor tocara todos los corazones de las personas buenas para que supieran de la injusticia que estaba viviendo” dice Margarita a una hora de salir de la cárcel.

“Me acuerdo que ese día del sueño lo primero que hice fue abrir la Biblia, no sé leer, pero dije adentro de mí, seguro que aquí dice algo de la justicia, aquí traigo el libro” señalando su morral, y se vuelve a reír, mientras, le da un papelito a una de las defensoras y le pide que vuelva a insistir en llamar al celular de Sonia su hija mayor, quien aún no sabe la noticia de su liberación.

Margarita fue liberada ayer tras una intensa presión ciudadana en redes sociales, salió del penal 5 de San Cristóbal de las Casas donde estuvo recluida más de tres años sentenciada por homicidio de su esposo, Juan Velasco López, quien la golpeó desde los doce años de edad.

“Hoy me dicen: Margarita ve con el doctor, por qué le dije si no estoy enferma, te van a revisar parece que vas pa fuera hoy, no lo podía creer, estoy tan contenta, vuelvo a vivir, quiero ver a mis hijos a mis nietos, a mi mamá, ya me estaba entrando la enfermedad de la tristeza porque se me estaba olvidando la cara de mis hijitos y eso me dolía tanto, pero ya estoy aquí para reunirme con ellos”.

Margarita fue recogida en el penal por las defensoras que la acompañaron por años, apenas un morral contenía todo su patrimonio, incluyendo la famosa Biblia, la trasladaron a San Cristóbal de las Casas, Margarita no sabe si regresara a su comunidad en Mitontic, teme que la familia de Juan tome represalias en su contra.

Deja el penal sabiendo que su historia se repite en sus ex compañeras de celda, cada historia es tan impresionante e indignante como las otras, y sabe que la injusticia hace mella en las mujeres indígenas, pobres, analfabetas, monolingües, marginadas y excluidas, su felicidad personal, no le impide ver el panorama de injusticia hacia las otras mujeres en su condición.

De momento, lo mira todo, se mira la ropa que no pudo usar en la cárcel, el reloj, le pregunto si le puedo hacer una foto y dice sonriendo que sí, después me pide ver la imagen, en la cámara, se apena y dice “se nota que me falta un diente” y se vuelve a reír con más fuerzas.

sábado, 11 de febrero de 2012

“Yo soy apenas un ejemplo de la mala vida que llevamos las mujeres indígenas en Chiapas” Margarita

Patricia Chandomí.- “En Chiapas no se respetan los derechos de las mujeres, menos si son indígenas, pobres, que no hablan el español; señor gobernador no quiero sus apoyos, tengo mi mano, tengo mi pie para trabajar por mis hijos, durante todo su gobierno usted y sus funcionarios me tuvieron olvidada, no me ofreció nada ni para mí ni para mis hijos, hoy estoy libre por la solidaridad nacional e internacional que mostró hasta donde puede llegar la injusticia” sostuvo Margarita López Gómez.
En conferencia para la prensa en la ciudad de San Cristóbal de las Casas, Margarita López Gómez rechazo toda ayuda del gobierno de Chiapas, “me quieren ayudar para tomarse la foto y hacerse publicidad, olvidando los 7 años que me tuvieron encerrada injustamente, en Chiapas no se respetan los derechos de las mujeres, yo apenas soy un ejemplo de la mala vida que llevamos miles de mujeres indígenas y pobres en Chiapas” señaló.
Acompañada de su madre de 78 años y de 4 de sus seis hijos, Margarita dijo estar contenta por la solidaridad de muchas personas que a través de las redes sociales exigieron su liberación y a la vez dijo estar enojada con el gobierno de Chiapas, que la mantuvo marginada, por ello, remarcó que no quiere nada que venga de sus manos.
Al ser cuestionado sobre si regresara a vivir a su pareja, sostuvo que aún analiza la posibilidad de regresarse o establecerse en otr lugar, dado que en Mitontic no tiene tierras, además, existe el temor de que la familia de Juan Velasco López pueda acosarla.
Durante la conferencia la abogada Martha Figueroa señaló que en Chiapas se tienen documentados por lo menos 250 casos de mujeres indígenas encarceladas injustamente y con procesos llenos de irregularidades.

Falló el poder judicial en el caso de Margarita: Defensoras

El Centro de Derechos de la Mujer de Chiapas denunció que Margarita López Gómez, indígena tsotsil acusada de homicidio calificado en razón de parentesco en agravio de su concubino Juan Velasco López fue injustamente procesada desde el principio.
De acuerdo a la abogada Gloria Guadalupe Flores Ruíz, en su declaración preparatoria ante la Fiscalía del Ministerio Público, la acusada se culpabilizó al no haber entendido bien lo que decía la autoridad ministerial por no haber sido asistida por un traductor. Por lo mismo, en varias ocasiones Margarita se negó a ratificar su declaración ministerial.
Margarita estuvo internada en la cárcel preventiva del municipio de Venustiano Carranza de 2004 a 2007, en condiciones inadecuadas sin poder salir al patio ni realizar actividades educativas o recreativas porque es una prisión para hombres.
El 19 de febrero de 2007, la Segunda Sala Regional Colegiada en materia Penal Zona 01 Tuxtla, del Supremo Tribunal de Justicia del Estado, en cumplimiento al amparo solicitado por el Centro de Derechos de la Mujer, declaró insubsistente la resolución de primera instancia de 2005 y ordenó la reposición del procedimiento a partir de la declaración preparatoria.
El 14 de mayo y el 25 de junio de 2007, se desahogaron diversas diligencias con valor probatorio que confirmaron la inocencia de Margarita en el homicidio de Juan Velasco López, sin embargo, en la nueva de sentencia definitiva del 17 de octubre de 2008 se condenó nuevamente a Margarita a la misma pena de prisión y reparación del daño.
Por ello, se interpuso una segunda demanda de amparo (27/3/2009), por violación a las garantías judiciales consagradas en los artículos 14, 16, 19, 20 apartado A fracciones VIII y IX, y 21 de la Constitución Federal, ya que se contravino la prerrogativa de presunción de inocencia. Amparo que no le fue concedido condenando a Margarita a 11 años de prisión.

La abogada y la defensora Rosa López Santiz denunciaron en una conferencia para la prensa realizada este fin de semana, que en todo el proceso Margarita intentó hacer efectivo su derecho a vivir libre de violencia tal como lo disponen los articulos 3 y 4 de la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (Convención de Belém Do Pará) que México ratifico el 11 de diciembre de 1998.
“Sin embargo las autoridades que forman parte del Poder Judicial del estado de Chiapas, fallaron en su obligación de “actuar con la debida diligencia para prevenir, investigar y sancionar la violencia contra la mujer” así como a su obligación de “adoptar medidas jurídicas para conminar al agresor a abstenerse de hostigar, intimidar, amenazar, dañar o poner en peligro la vida de la mujer de cualquier forma que atente contra su integridad o perjudique su propiedad” tal como lo dispone al artículo 7 de la misma Convención” explicaron.

Para las defensoras los órganos de justicia faltaron a su obligación de brindar protección a Margarita y a su familia, quien no sólo fue víctima de su concubino sino también de un proceso judicial plagado de irregularidades.

martes, 7 de febrero de 2012

"Campaña en redes sociales contra la violencia de género, clase y etnia"

Estimados y estimadas a raíz de sus comentarios propiciados por la indignante historia de Margarita, Juana y Sonia, indígenas tsotsiles violentadas en extremo por el Estado mexicano y por el machismo personificado en Juan Velasco López convoco a participar en la "Campaña en redes sociales contra la violencia de género, clase y etnia" para exigir la libertad de Margarita de manera incondicional, pero también por la reparación del daño causado a ella y a toda su familia. Si están de acuerdo la invitación es que tuitiemos y feisbuquiemos palabras de indignación para exigir la libertad de Margarita.

De manera inicial propongo tuitear, (algunxs proponen que los tuits estén dirigidos a "funcionarios" encargados de velar por la justicia en Chiapas):

#CampañaContraLaViolencia

#LibertadAMargarita

Y subir el link de la historia.



A inicio de lapróxima semana las defensoras de Margarita darán una conferencia en Tuxtla Gutiérrez



P.D. Si tienen otras propuestas por favor compartan.

La niña que se hizo justicia por propia mano ante negligencia de autoridades

I

La niña que fue apartada a los once años con diez botellas de alcohol

Patricia Chandomí.- En octubre del 2004 Margarita López Gómez se presentó ante el Ministerio Público de Chiapa de Corzo para denunciar a su esposo Juan Velasco López por violencia intrafamiliar, las autoridades se limitaron a tomarle su declaración con ayuda de un traductor, como era monolingüe con señas el dijeron que ya habían levantado el acta y que si “pasaba cualquier cosa quedaría un antecedente”.

Margarita fue “apartada” para Juan a los once años de edad por diez botellas de Alcohol que éste entregó a su padre, para obligarla a casarse con él, un año después en el paraje Tojchuctik, municipio de Mitontic, uno de los municipios más pobres y marginados de Chiapas.

Como Juan no tenía tierra en Mitontic, la pareja se fue a buscar trabajo al municipio de Venustiano Carranza, ahí rentan un cuarto, a los dos meses de vivir con su pareja, Margarita acudió a sus autoridades tradicionales en Mitontic para denunciar los maltratos de Juan, quien la golpeaba a diario.

Sin obtener el apoyo de las autoridades y de su familia que le dice “que es su marido y se debe aguantar” la niña de doce años regresa a vivir con su “marido”, éste al poco tiempo consigue trabajo de capataz en el rancho Chincuyal en la colonia Montecristo.

II

Juan consigue otra “esposa”

A pesar de la precariedad del trabajo de Juan y de su adicción al alcohol, éste consigue otra mujer, Juana Santiz Méndez, originaria de Betania, municipio de Teopisca, a quien lleva a vivir al mismo domicilio de Margarita, en el rancho Chincuyal, con cada una Juan procrea 6 hijos.

Margarita y Juana viven aisladas en el rancho, monolingües, pobres y violentadas diariamente sin tener mayor relación con otras personas del lugar, Margarita volvería a acudir al juez de paz de su comunidad en Mitontic para denunciar los golpes de Juan un par de veces más, sin tener mayor respuesta, pese a la responsabilidad de estas autoridades locales, para intervenir y evitar la violencia de género sufrida por Margarita y Juana, toda vez, que los jueces de paz están reconocidos dentro del Código de Procedimientos Civiles como parte del sistema judicial.

Margarita y Juana no serían las únicas olvidadas por el sistema de justicia mexicano y torturadas por Juan, Sonia la hija mayor de Margarita fue violada a los 8 años de edad, a las doce años tuvo una hija derivado de las constantes violaciones sexuales de su padre.

“Yo le preguntaba a mi hija, de quién es ese hijo, y ella me dijo es que un hombre me agarro en el monte cuando iba al río, pero yo no estaba contenta con esa respuesta, porque Juan no la dejaba salir a ninguna parte, empecé a sospechar, hasta que un día con mi poquito español, me puse a platicar con una vecina del rancho que llego a preguntar algo al rancho y yo le dije que si sabía de algún hombre violador y ella me dijo aquí no tenemos esas costumbres, no será que a su hija la agarro su marido” platicó Margarita.

“Desde ahí me entró la duda y una vez obligué a mi hija que me confesara de quien era el hijo y salió cierto que el hijo era de Juan, pero cuando intenté reclamarle casi me mata, ese día nos pegó a puras patadas a las tres” dijo Margarita.

Cuando llegaba borracho Juan obligaba a Margarita y a Juana a tomar con él, Margarita confiesa que se hizo alcohólica, “yo ya no quería vivir, no podía hacer nada por mí, ni por mi hija, ni por mis nietas, yo no era nadie, no sabía hablar el español, la gente no me entendía, la justicia no me hizo caso, ahí fue que agarré vicio de trago”.

A pesar de los reclamos Juan siguió violando a Sonia, al año y medio de haber tenido a su primera hija, Sonia volvió a quedar embarazada de su padre.

III

La justicia por propia mano

A los quince años, Sonia llevaba 7 años de violación constante de parte de su padre, 2 hijos indeseados, vivía aislada y era golpeada con peor salvajismo, sobre todo cuando se resistía a tener relaciones sexuales.

“Un día yo bajé a lavar ropa al río, y vi a lo lejos como mi papá le quitaba la ropa a mi hermanita de 5 años y como la empezaba a manosear, yo sentí una cosa tan fea, tan fea en todo el cuerpo, una impotencia, una rabia, un enojo, que me jure que mi hermanita no pasaría lo mismo que yo” contó Sonia.

Ese mismo día por la noche, Juan llegó directamente a golpear a Margarita quien se encontraba alcoholizada, Juan golpeaba de manera alternada a Margarita y a Juana.

Sin embargo, se entretenía más con Margarita que ya estaba inconsciente, esa noche del 23 de enero de 2005, a sus 15 años de edad, Sonia no tuvo duda, fue al fogón tomó un leño y acabo a golpes a su violador y al torturador de su madre.

A los pocos minutos, Margarita, Juana y Sonia sabrían que el hombre que las había violentado por años estaba muerto.

Lo dejaron tal como había quedado en el último instante de su vida, las tres se fueron con los 14 niños, Juana se fue a la cabecera municipal de Carranza con sus 6 hijos, Margarita y Sonia regresaron a Mitontic.

IV

Huyendo de la violencia

Margarita dijo a los familiares y a las autoridades que habían regresado huyendo de la violencia de Juan, así vivieron 2 meses, sin embargo, pasado este tiempo a Mitontic se presentó Juana, quien no encontró medios de sobrevivencia en Carranza para ella y sus 6 hijos, monolingüe y sin recurso alguno.

Juana llegó con la familia de Juan para ver si éste tenía alguna herencia, así fue que los familiares se enteraron que Juan había muerto; hasta ese momento Juana no había dicho cómo murió, pero al presentar a Juana con las autoridades locales, ésta termino confesando la historia.

V

La “justicia” en su contra

El juez de paz manda a llamar a Margarita y a Sonia quienes aceptan los hechos, las tres mujeres fueron apresadas, al ser juzgadas el Magistrado de la Sala Regional Colegiada en materia penal zona 01, Tuxtla del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Chiapas señala que la declaración de Margarita es absurda, porque no tiene como comprobar que estaba borracha por que la sentencia a ella como culpable del delito de homicidio calificado.

Juana es encarcelada por encubrimiento y Sonia es trasladada al Centro de Readaptación para Menores Villa Crisol, la menor pasa dos años y medio de su vida en este lugar y luego queda libre.

Margarita fue enviada a la cárcel preventiva de Carranza con una sentencia de 15 años, ahí permaneció literalmente enjaulada por ser la única mujer, en esta condición que violentó sus derechos humanos más básicos, permaneció casi 4 años, en el 2008 Margarita fue trasladada al penal 5 de San Cristóbal de las Casas.

A pesar de que Margarita no podía convivir con los reclusos, en este lugar quedó embarazada; en el 2009 por intervención del Centro de Derechos Humanos de la Mujer de Chiapas (CDMCH), se apela su sentencia y ésta queda por 11 años y 8 meses, pese a que nunca se acreditó su participación en la muerte de Juan.

VI

La libertad vale más de 34 mil pesos



Margarita ya cumplió más del 60 por ciento de su sentencia, lleva 7 años privada de su libertad, sin poder ver a sus hijos que están bajo el cuidado de su anciana madre que también vive violencia.

“Me preocupan mis hijitos, me preocupa que ya no puedo recordar bien sus caritas, me preocupa que no tenemos tierras, que mis papás son viejos y pobres y no sé que vaya a ser de mis hijos” dice Margarita en un español que le empieza a ser fluido.

Sonia vive en otro municipio y cuida de sus hijas, producto de la violación, de un hijo que tiene con su actual pareja y de la niña que tuvo su mamá en la cárcel.

Rosa López Santis, indígena tsotsil trilingüe, defensora popular de derechos humanos del CDMCH, lleva el caso de Margarita asentado en la causa penal 30 del 2005, radicada en el Juzgado Mixto de la primera Instancia de Venustiano Carranza.

Por su gestión a Margarita ya le concedieron la suspensión de la sentencia, pero para poder salir libre necesita pagar una multa de reparación de daños por 34 mil 799 pesos, dinero que evidentemente no juntaría en años.

El caso de Margarita está en la mesa de reconciliación y revisión de expedientes del gobierno de Chiapas con el número 379/MR/2010 y la defensa a cargo de la defensora indígena, apela a que el gobierno del estado asuma el pago de esta multa por reparación de daños.

“Este caso ilustra el nivel de discriminación y violencia hacia las mujeres de parte del Estado, hay una discriminación por ser indígenas, pobres, monolingües y analfabetas; existe un racismo de las autoridades, deficiencias en la impartición de justicia, la historia de estas tres mujeres no debe volverse a repetir nunca” concluye la defensora.

domingo, 5 de febrero de 2012

Necesario implementar estrategias que terminen con la violencia contra las mujeres

Patricia Chandomí.- Para combatir de manera real la violencia hacia las mujeres desde las instituciones es necesario que el Estado implemente una serie de estrategias que van desde la impartición de una educación sexual en el nivel básico hasta la difusión de parte del Estado de los castigos hacia los agresores, que envíe un mensaje de sanción, sostuvo la experta en el tema de violencia de género, Claudia Hasanbegovic catedrática de la Universidad Nacional de San Martín en Argentina.
En entrevista con este medio, la experta en el tema de violencia de género señaló que para abatir la violencia contra las mujeres es necesario que el acceso a la justicia sea absolutamente gratuita; que los encargados y encargadas de impartirla estén sensibilizados y que los agresores sean severamente castigados.
“Urge que cada uno de los integrantes del poder judicial esté sensibilizados de la importancia de acabar con la violencia contra las mujeres. El castigo hacia los agresores, los feminicidas debe ser ampliamente difundido, el Estado debe mandar el mensaje de sanción, de que no permitirá que las mujeres sean agredidas” acotó.
Asimismo, dijo que para frenar los estereotipos de género los medios de comunicación deben tener un manejo ético con perspectiva de género en toda su barra programática.
“Pero lo más importante, es fortalecer a las mujeres, darles mejores oportunidades para que aprovechen sus derechos económicos, políticos, fortalecerlas en su papel de ciudadanas con plenos derechos promovidos, reconocidos y respetados” manifestó.
Para Hasanbegovic las leyes a favor de las mujeres deben ser promovidas por todas las figuras políticas en todos los ámbitos, local, estatal y federal; la también abogada remarcó que incluso los candidatos y candidatas que aspiran a cualquier puestos de elección popular, deberían tener un compromiso político específico con las mujeres para ayudar a disminuir considerablemente la desigualdad que impera entre hombres y mujeres.
Por otra parte, dijo que se debe trabajar en la prevención de la violencia contra las mujeres, con campañas mediáticas, con contenidos educativos y con el incremento de costos legales, económicos y sociales para todos los agresores de las mujeres.

viernes, 3 de febrero de 2012

Protegen en Chiapas a plagiario de una menor

* Ana Elisa López Coello titular del Centro de Justicia para las Mujeres de Chiapas es señalada por segunda ocasión de alertar a los agresores, la acusan de ser una funcionaria machista.


Patricia Chandomí.- Violando la Ley de Acceso a una Vida Libre de Violencia, una funcionaria del DIF de San Cristóbal de las Casas envío a Kathya a entregarle personalmente el viernes 13 de enero un citatorio por el caso de la disputa de la patria potestad de la menor de tres años, Nineth Distel López, la joven de 26 años fue la colonia Choferes al domicilio de Erich Distel Reyes nunca imaginó que el padre de su hija la iba a introducir a la fuerza a su domicilio, donde novia, hermana, hermano, padre y ex esposo la sujetaron para propinarle una golpiza delante de su pequeña hija.


Angel Fernando Distel, Iván Distel, Erich Distel, Karen Distel y la novia de Erich Liseth Solís arrastraron de los cabellos a Kathya originaria del Estado de México la tarde noche del 13 de enero, con golpes y patadas la amenazaron para que desistiera de querer tener consigo a su hija.


"Mi nena está secuestrada por quien la pateo cuando todavía no salía del vientre" sostuvo en conferencia para la prensa la joven originaria del Estado de México.


En su narración comenta que al poco tiempo de estar embarazada Erich la empezó a maltratar y violentar, a tal grado que en octubre del 2009 sin mayor explicación Erich las corrió a Kathya y a su hija, posteriormente Erich las busca y después de una negociación amigable en Monterrey, Kathya decide darle a la niña por un período de 10 días, pasado este tiempo, Erich no regresó a la niña, por lo que Kathya tuvo que viajar pidiendo dinero prestado para venir a traerla.


Después de una serie de disputas por la menor, Kathya regresa al Estado de México con su hija; después el 18 de noviembre del 2011 unos días después de una operación, Erich se presenta oportunamente en Amecameca para “suplicar” a Kathya que le diera a la niña un par de horas, porque la quería llevara un torneo deportivo.


“Como yo desconfiaba de él, porque ya una vez me había intentado quitar a la niña, le dije está bien, pero llévate a mi primo; ni bien transcurrieron unas horas, cuando regreso mi primo llorando y me dijo Erich se llevo otra vez a la niña, y tuve que aguantarme mientras me recuperaba de la operación para venir a buscar a mi hijita” señala Kathya.


El 11 de enero de este año, después de una serie de súplicas la familia Distel permite a Kathya ver a la niña un par de horas, bajo una estricta vigilancia, ahí le exponen a la joven que sería mejor que dejara a la niña en sus manos, la chantejean para que firme un papel donde prácticamente sede a su hija.


“Es como si yo no quisiera a mi hija, si no la quisiera no la vendría a buscar; es mi vida, la razón de mi existencia y me duele no poder verla, abrazarla, no pude entregarle sus regalitos de navidad, de reyes, nada” sostiene Kathya.


A partir del 11 de enero los enfrentamiento se agudizan hasta llegar el dia viernes 13 del mismo mes en que toda la familia la golpea; “ese día eran como las seis de la tarde, toqué la puerta y salió Erich y le dije vine a dejarte este citatorio es para el lunes, por lo de la niña y me retiré de prisa, entonces el me grito y me dijo ey Kathya quieres ver a la niña y yo le dije sí, entonces el aprovecho para aventarme a la casa y cerró por fuera”.


“Adentro la novia de Erich, Liseth Solís empezó a insultarme, estaba enojada porque yo en mi desesperación por saber del paradero de mi hija, hablé a su celular y me contestó su hermano, le expliqué al hermano que sólo hablaba para saber de mi hija y el hermano de Liseth me dijo muy sorprendido, pero cómo Erich tiene una hija y es casado y eso le trajo problemas a Liseth y fue por eso que ese día, la primera en golpearme fue ella”.


Enseguida se incorporaron a la golpiza los hermanos Distel, por la parte trasera de la casa, sin entrar por la puerta principal el ex suegro de Kathya y Erich, empezaron a darle de puñetazos en la cara y en todo el cuerpo, a tan sólo dos meses de su operación.


A raíz de los gritos de auxilio de Kathya un transeúnte llamó a la policía, cuando la policía se presentó la familia Distel siguió golpeando a la joven, la policía sin más, esposo a Kathya y se la llevaron presa por los delitos de asociación delictuosa que no pudo ser probado y por allanamiento de morada, después de tres días de cárcel Kathya con ayuda una iglesia pudo pagar una fianza de 7 mil pesos para recuperar su libertad.


“El me ha dicho que estoy en su territorio y que aquí tiene muchas influencias y que él tiene un ejército apoyándolo” sostuvo Kathya.


Erich ya demandó a su aún esposa para pedirle el divorcio necesario con la patria potestad de la menor, “tengo miedo, de que esa familia se quede con mi hija, son unos perversos violentos, Erich es aboslutamente violento tengo miedo que pueda golpear y chantajear a mi nena que vive bajo llave, por eso pido que se me haga justicia” señaló la joven.


Ana Elisa López Coello contra las mujeres


Kathya acudió en primera instancia a la ex diputada panista hoy al frente del Centro de Justicia para las Mujeres, "ella me dio una cita al otro día temprano cuando la fuí a buscar, pero cuando se enteró que Erich es mi agresor, se comunicó con la regidora Fabiola Richi Distel, prima hermana de Erich para darle el pitazo de mi denuncia y debido a la amistad que existe entre la regidora y ella le dio capertazo a mi denuncia" señaló la joven.


Esta es la segunda vez que Ana Elisa avisa a los agresores de denuncias en su contra, primero puso en alerta al alcalde de Frontera Comalapa en tiempo real, mientras su esposa ponía una denuncia en su contra por violencia intrafamiliar, el edil recibía una llamada del Centro de Justicia para las Mujeres para alertarlo, en el caso de Kathya procedió de la misma manera, ante estos hechos, grupos feministas lamentaron que una funcionaria machista esté al frente de un Centro que supuestamente debería trabajar a favor de los derechos de las mujeres.

Women of Marginalized Movements in the United States: A Model of Struggle for Occupy Wall Street

Published in Women of Chiapas
-Human Rights Journalism in Chiapas

*The American dream is a mirage, we are living in low intensity warfare, the Third World is in our home; we want a world where many worlds fit.”
- Patricia Chandomí

Organized women from marginalized groups in the United States have been a model of struggle for the Occupy Wall Street movement--“Zapatista women, Black women, immigrant and displaced women have been our inspiration in the encampments,” said members of the Occupy Wall Street Movement during their visit to Mexico.

“At every level [of society] in the United States, women have a lot less participation; there is no justice for them, and what little exists is classist, racist, and sexist. In that sense, I believe what we need a form of collective participation that does not subordinate women. Today we know that with women, things work out; in the encampments, we have received the solidarity, support, and example of organized women like those from Movement for Justice in El Barrio,” pointed out Johana, one of the Occupiers from New York.

The mirage of the American Dream

“US society has been, for a long time, living in a war of low intensity conflict, in which it has been given large doses of fear, repression, and crisis, and on top of that, it is sold the illusion of the ‘American Dream,’” said Billy, an Occupier from the North East.

“The anti-systemic movement, Occupy Wall Street, must learn from its brothers and sisters from other parts of the world who have struggled and resisted the capitalist system for many years,” concurred the three young people hailing from different encampments within the movement, during an interview conducted in their visit to Chiapas.

Inspired by struggles of the Zapatista Army of National Liberation (EZLN), the Arab Spring, the “indignad@s” (outraged) in Europe, and mobilized by a call to action made by a small newspaper, thousands of US citizens came together to take over Wall Street in protest of the politics of extermination and misery meted out by transnational corporations and backed by the U.S. government.

“It was very interesting, because not only did people with a long history of struggle, such as Black, indigenous, and immigrant communities, respond to the call to action, but so too did a large swab of the U.S. middle-class—those of us who grew up in the ‘American Dream.’ We were there ready to fight, without any organizing experience, but with the desire to wake up. It was inspiring and exemplary,” said Billy.

“We are rescuing our memory of struggle as a people, an apparently dormant people. We need to be listening to people who have been resisting for many years. They possess greater clarity and experience in the struggle against this economic and political system of misery, death, and destruction,” said Johanna, from the New York encampment.
Billy, Johanna, and Penny acknowledged that the Movement possesses an unprecedented pluralism, which has incited severe criticism against them. “We have to recognize that there are people in the movement who just want their piece of the pie, and are not interested in changing the system; they want to shift the movement to the field of political parties, because the idea has been jammed in our heads that the only way to participate and organize ourselves is within the framework of political parties,” remarked Penny.

“There is a bit of everything in our encampments, but we see that there is a strong sentiment, a need, to liberate ourselves from our colonized mind-set, to imagine other ways of life that respect nature; we are fighting against the idea that we will ask reforms from the state, we don’t want this system of government, of death, war, and destruction; our challenge is to live outside the ‘American Dream,’ to have a world where there is room for many worlds,” they said.

The Third World is in our Home

The recent economic crisis in the United States was experienced well before 2008. The most marginalized sectors in the United States —such as immigrants, indigenous people displaced from their lands, African Americans—have always experienced the crisis.

“This does not mean that average, everyday people in the U.S. do not resent the crisis, of course they do, and because of this there is a major political, media, and economic onslaught to ensure that everyday people continue clutching on to the fictitious ‘American Dream,’” they stated.

Given that the United States has authored low-intensity warfare in many countries around the world, it is clear that it has very sophisticated systems of repression: “The machine of repression is very effective, there is a sense of fear and lack of consciousness; what we are doing is recovering our memory of struggle, our brotherhood with other sectors that always have struggled, by trying to rid ourselves of the fierce sense of individualism that has been implanted in us as our culture, and recover the concept of ‘living well.’”

In broad terms, the young adults said that it is urgent to shape their struggle so as to avoid the immobilization of political parties, particularly in light of this year’s coming elections.

“Is a slow experiment and we know that the strength is outside of the encampments, with the struggles of people of color. We need to learn from other struggles, create our own Spring. It is urgent that we make visible the lack of democracy in the United States,” said Johana.


We are a landless generation
The youth, who have participated in different forums and movements against the globalization of misery, pronounced themselves against borders, “we are a generation without land and we do not want to give up our bodies to capitalism. There aren’t any autonomous spaces of expression, all spaces are occupied by corporations and political parties; we are busy trying to express ourselves, we grew up with a war against terrorism which, in addition to persecuting the Muslim population, led us to fear and ignorance; at the same time provoked in us a feeling of not being free.”

“Perhaps from there [stems] the success of the encampments, because in the assemblies people have finally experienced the feeling of freedom; the freedom to be able to say whatever they think, the freedom to imagine the world they want, a world where many worlds fit.”